Una de las ventajas de trabajar en la universidad, es que durante el verano hay vacaciones largas! Así que tuvimos todo el mes de julio para pasear.
Primero, estuvimos en Estocolmo. Resulta que mi amiga Marie (la que es sueca pero dice que es colombiana) me había ofrecido prestarme su casa en el norte, donde no va mucha gente. Con norte, queremos decir a 600 km de Estocolmo. Esto es más o menos la "mitad" de Suecia, pero miren en el mapa, es bastante al norte. El punto "A" es Härnösand, donde nos quedamos. El punto "B" es Medellín (pa' que calculen qué tan al norte estábamos) y la línea roja es (aproximadamente) el círculo polar ártico (click aquí para los que no saben qué es el círculo polar ártico):
Viajamos entonces primero a Estocolmo, ya que hicimos antojar a nuestros amigos Christer y Gloria de pasar el fin de semana allá. Coincidió nuestra visita con el cumpleaños #34 de la princesa coronada (comentario de Santi: espero que por el príncipe Daniel jaja) Victoria. Por esto, dispararon unas salvas al frente del castillo real e hicieron un cambio de guardia con bandas, etc. Ella no estaba presente, ya que la celebración la hicieron en una isla al sura llamada Öland.
La banda. Un amigo de Christer tocaba uno de los tambores.
Marcela tratando de hacer reír al guardia (si se ríe le cortan la cabeza).
Perdida en la multitud. No es que pudiera ver mucho y además estaba a la altura precisa de sobacos alemanes, rusos y suecos, por supuesto.
Alguien le puso una de las espadas en el pié al hombre y metió un grito...
Uno de los regimientos.
Una vez terminado el espectáculo, nos fuimos a caminar hacia el museo del Vasa (recuerdan? Boletín #14). A Marce le encantó el museo. Cuando entró dijo que sentía algo muy especial y que nunca lo había sentido. Desafortunadamente no teníamos mucha batería en la cámara que nos prestaron (ya que doña avispe dejó la cámara en Linköping) --> Click aquí para la banda sonora del olvido.
Una foto desde otro lado de Estocolmo.
Cual turista a la entrada del museo.
Al frente de casi 400 años de historia.
Majestuosa!
Buen derrière
En el museo.
Al día siguiente, salíamos para Härnösand por la tarde, así que por la mañana fuimos a vacunar a Marce contra la terrible garrapata sueca (alias Fästing). El centro de vacunación queda al frente del apartamento de Christer y Gloria, en un barrio que se llama Hammarby Sjöstad. Caminamos un poco porque es bien bonito.
Hay que cruzar en ferry.
Vista de la iglesia Sofia.
Caminos de Hammarby.
El asoleadero de los suecos.
Por la tarde entonces salimos hacia el norte. La ida es fácil ya que sólo es tomarla E4 (una autopista que conecta casi toda Suecia). Llegamos en aproximadamente 5 horas. La casita muy encantadora en el mar Báltico, en una bahía muy calmada desde la cual se veía el pueblo y una cárcel (sí, hay cárceles en Suecia, aunque deben ser más lujosas que el club campestre de Medellín).
Las habitaciones quedan en la planta superior. Abajo hay una sala deliciosa, comedor y chimenea.
Desde el comedor se ve toda la bahía y da el sol por la mañana y parte de la tarde.
Al día siguiente, fuimos a una isla cercana llamada Hemsön. Para llegar, se toma un ferry con el carro. En la isla, visitamos un antiguo refugio nuclear y base militar secreta, que desde 1987 está abierta al público. Se construyó durante el tiempo de la paranoia nuclear de la guerra fría y los cañones pretendía evitar la entrada del enemigo (léase rusos) al río que permitiría tomarse una ciudad llamada Sollefteå, de vital importancia geoestratégica ya que divide al país en norte y sur. Nos mostraron entonces el lugar donde estaban los cañones y el refugio como tal, donde podía vivir en un momento dado 400 soldados y ubicado a 40 metros dentro de la montaña. Bastante escalofriante pensar que existen estos lugares en el mundo. Está muy bien conservado y fue una visita muy interesante.
El puerto a donde llega el ferry.
A sufrir que es vino Marce a Suecia.
La atraen los hombres uniformados (se doblaba por el peso del casco).
Christer explicando cómo funciona el baño (mentiras que es una cabina de vigilancia y comunicaciones).
Marce a la entrada de los cañones. Qué capacidad de destrucción en manos de unos pocos.
La entrada al refugio.
Esta sección está justo a la entrada. Fue diseñada para absorver 75% del impacto de una explosión nuclear y rebotarla hacia el exterior.
El caspete del refugio.
Asistente de cirugía.
La super cocina.
Cómo sería la chuchita del guía?
Marcela.
Mami! Estoy triunfando! Desde aquí se ve la casa!
Con Gloria a la salida.
Montado en la "matapatos".
Caminando en un pueblito de pescadores en la isla (sin pescadores y sin pescados).
Hicimos una fogatica en la "playa" (nótense las blancas arenas).
Una deliciosa noche de tacos.
La luna sobre la bahía "Ulvvik"
Al siguiente día (domingo), madrugamos un poquito más y fuimos más hacia el norte, a una reserva que se llama Skuleskogen. Qué belleza de lugar. Allí, caminamos entre el bosque y cogimos hjorton y moras azules. Nos hubiera encantado quedarnos más tiempo, pero Christer y Gloria debían regresar esa tarde a Estocolmo. Después nos invitaron a un delicioso almuerzo en un restaurante sobre la carretera y luego la triste despedida (nosotros nos quedamos hasta el viernes).
La zona que comienza en Härnösand se llama Höga kusten (costa alta). Una parte fue declarada patrimonio del a humanidad por la Unesco. Allí, está también el puente de Höga kusten:
Marce en el puente.
Christer y Gloria.
Santi y Marce en el puente.
Hjortron maduras. Se pueden comer así, o se hacen mermeladas y yogures deliciosos!
La entrada al parque.
En uno de los caminos.
Otra más...
Una laguna llamada Långtjärnen
Foto desprevenidos en uno de los miradores del parque.
Christer cogiendo moras azules.
Marce poniendo su granito de arena...
Otro camino.
Disfrutando de la vista y del sol.
Pensando en la vida.
Esta foto tiene una historia. Resulta que al día siguiente de que llegamos, Gloria dijo que las gaviotas estaban como alteradas cuando salió a ver el agua. Al otro día (cuando hicimos la fogata), nos dimos cuenta de que parece que sus dos polluelos cayeron del nido y quedaron en la playa. Pues todo el tiempo que estuvimos en la casa nos acompañaron los polluelos. Marce hasta dice que crecieron en ese tiempo. Cada que bajábamos a la playa nos amedrentaban los padres.
Otra vista de la playa.
Marce al lado de la fogata.
Cocinando unas salchichitas.
Como toda una vikinga (nótese la fiereza en su expresión).
El lunes no paró de llover, por lo que no salimos de la casa. El martes hizo un día muy bonito, por lo que nos fuimos a caminar por la carretera y por un bosque, aunque nos espantaron los mosquitos.
Sobre el pasto para el invierno.
La top-model.
Y no faltaba el miquito.
La musa del bosque.
Una bonita foto que tomó Marce.
Estaba lleno de moras azules!
Marce se emocionó mucho contando una historia y metió los dedos al vino.
El mar Báltico.
Al día siguiente, aprovechamos el sol un rato por la mañana y por la tarde nos fuimos a conocer el pueblito. Tomamos un bus súper charro porque se metía por todo el bosque, súper inhóspito! En el pueblito había como un concierto y estaban en las preparaciones. Caminamos un ratico, hasta que Marce fue atraída por un letrero hipnotizante en H&M: SALE (Nusa y Rodro, se lee "seil"). Según Mariapa, cuando dice "sale", uno entra. El caso es que encontramos un abrigo y una bufanda muy buenos para el otoño.
Plaza de Härnösand.
Puentecito.
Una calle florecida.
Fuente en el medio del agua.
La "chica ofertas".
Bueno, al día siguiente tomamos el mismo bus hacia el pueblo y otro bus hacia Estocolmo. El viaje tomó como 6 horas y media. Nos hicimos un amigo australiano muy buena gente en el bus.
Nos quedamos el fin de semana con Christer y Gloria y fuimos a su casa de verano. Ya el lunes, salimos en bus hacia Gotemburgo, a visitar a Isa y Henrik y a conocer a su hija Tilda. Pasamos muy rico también, es una ciudad muy bonita y los anfitriones nos trataron como reyes. Tilda preciosa! Y me quiere más a mi que a Marce jaja.
Qué tal el "acostadito" de esta princesa?
Tengo ese efecto en las mujeres: se duermen cuando les converso.
Tratamos de ir a una isla a hacer picnic, pero no paró de llover.
Isa y Marce de pescadoras escandinavas.
La familia Rantzow.
Santi con Isa y Tilda.
Mirando por el periscopio.
La hermosa Tilda en mis brazos (Santi).
Marce en una plaza en Gotemburgo.
Al lado de Feskekôrka (iglesia del pescado).
En el pueblo viejo (Haga).
Marce en Haga.
En la rueda Chicago.
Este barco es un hotel. Súper bonito!
Eriksberg es como una zona de Gotemburgo que anteriormente estaba llena de astilleros. Esta gente se puede dar el lujo de dejar las grúas de adorno cuando ya no están en uso. Se ve hermosa y la iluminan una nota!
Visitamos un parque hermoso en el centro de la ciudad que se llama Slottsskogen (El bosque del castillo). Además es un zoológico gratuito.
Marce con Isa.
Foto aleatoria en el parque.
Marce donde están las focas.
"Mother-foca" y su retoño.
"Mother-Isa" y su retoño.
En la cúspide del mundo.
Bambis.
Una alce.
Pingüinos piqueadores.
Grúas en el puerto.
Caminando por el muelle.
La feliz familia Rantzow.
Ya esta semana volvimos a Linköping y nos quedaremos aquí hasta la otra, cuando iremos a Copenhaguen y a Malmö. Isa y Henrik van a celebrar su matrimonio aquí en Suecia (ya se casaron en Colombia) y además van a bautizar a Tilda. La fiesta será en la casa de sus papás en Höllviken, cerca de Malmö. Vamos a aprovechar la "bajada" para que Marce conozca Copenhaguen en verano.
Una foto chistosa. Ayer nos fuimos a mercar y como que se nos fue la mano... pues parecíamos un parde gitanos llenos de cosas en las bicicletas... bueno, en realidad yo (Santi) llevaba todo porque la Pulguita es una torta y pierde el equilibrio. Nótesen escoba y tabla en la parrilla de atrás, canastas y bolsas llenas y la maleta que yo tenía colgada de la espalda.
Marcela Romani.
Por último, hoy nos fuimos de excursión a ver si encontrábamos chantarelas, pero pregúntennos cuántos cogimos: cero pollito rayado. Yo creo que sí vimos algunos, pero nos dio miedo que fueran hongos "felices". El caso es que estaba muy bonito el día y conocimos una reserva natural que queda cerca de la ciudad. Al final paramos en un jardín que hay cerca de la universidad, comimos e hicimos una siestecita.
Pulguita.
Un campo lleno de flores en las afueras de Linköping.
Lo hace bien ella, dormir.
Cogiendo frutos del árbol prohibido.
Bueno, esperamos que se hayan entretenido leyendo nuestras historias de viajes. Ya vendrán otras más. Por ahora nos despedimos y les mandamos un abrazo a todos, en especial a nuestras familias.
Los queremos y extrañamos mucho. Esperamos que disfruten de la feria de las flores!!
Marce y Santi.





