Bueno, después de más de un mes sin escribir en el blog, aparezco de nuevo, probablemente con un millón de historias.
Bueno, empiezo con mi viaje a Ciudad de México. Me imagino que la mayoría sabrá que estuve por allá... Bueno, el caso es que el 3 de diciembre viajé al D.F. para empezar con mis entrevistas. La idea de este primer viaje fue reunirme con representantes de diferentes sectores de la economía y la sociedad en el D.F. para:
1) Realizar un primer contacto con quienes serán mis proveedores de información.
2) Ratificar todas las observaciones que hemos hecho desde Suecia en cuanto a la problemática ambiental de la ciudad.
3) Extender la red de contactos para futuras visitas.
El caso es que nos reunimos con representantes del gobierno, de la industria, de ONGs, de universidades y de institutos intermediarios. Ya les iré contando de quiénes se trata. Empecemos por el principio.
Salimos de Linköping madrugados y la temperatura estaba como en -11. Ya se imaginarán cómo esperaba aterrizar en México... Conocí el aeropuerto de Linköping, el cual es en realidad un aeropuerto militar (de SAAB, empresa de defensa sueca que también hace carros). Es muy pequeño, tiene sólo como cuatro vuelos comerciales al día o algo así (dos a Copenhague y dos a Amsterdam).
Como no podía faltar el incidente, resulta que hacía algún tiempo que estaba triste porque había embolatado mi navaja. Pues resulta que las máquinas de rayos X sí sirven y me preguntaron si llevaba algún tipo de cuchillo. Yo dije que no, pero igual me hicieron abrir la maleta de mano. Era mi navaja! Pues como es un aeropuerto pequeño, pude volver a salir y pedir que me dejaran meterla en la maleta grande.
En Amsterdam estaba nevando (cosa que es un caos en Europa continental, porque no están acostumbrados a tanta nieve), pero no hubo problemas ni restrasos. Lo malo fue que nos tocó esperar varias horas la conexión. En el vuelo a México, no pasó nada especial.
Bueno, llegamos a eso de las 8 pm, hora local (ya sueno como azafata) y se respira otro aire, definitivamente (no me refiero sólo a la contaminación). La fila en inmigración larguísima y pa' acabar de ajustar, abrieron otra fila 6 personas detrás de nosotros (léase: que rabia porque los que acababan de llegar salieron antes), lo cual no fue tan anormal para mí, pero para Olof sí...
*****************INTRODUCCIÓN A LA SIGUIENTE HISTORIA************************
Unos días antes, hablando con Vicky la bogotana (que tiene familia en el D.F.) le dije que iba para el hotel "María Cristina". Ella me dijo que se llamaba era "María Isabel"... y de tanto escucharlo se me quedó pegado el nombrecito...
******************************FIN DEL APARTADO*********************************
Bueno, como era el único hispanoparlante presente, era el encargado de las comunicaciones. Entonces pedí el taxi. Adivinen que dije? Sí, al hotel "María Isabel".
Pues resulta que el hotel María Isabel es el hotel más caro de México. Cuando llegamos (qué pena), Leo, el holandés, dijo que ese no era el hotel, que se llamaba era "María Cristina"... Bueno, tuvimos suerte porque por alguna casualidad del destino quedaba a dos cuadras o algo así. En fin, no empecé muy bien...
Lo importante es que llegando atisbé una taquería y no fue sino dejar las maletas y me fuí a comerme unos taquitos deliciosos.
Al otro día, el contacto de Leo en México nos había preparado una visita a las pirámides de Teotihuacán, al norte de la ciudad, con un arqueólogo de guía. Fue muy bacano porque el hombre habló de toda la historia de la civilización y de investigaciones, de la lengua, de la comida, de los ritos... en fin. Después fuimos a almorzar a un restaurante haga de cuenta el rancherito o algo por el estilo. Musiquita de esa de mis papás (tríos).
Algunas fotos y videos:
Sentimos unos tamborcitos mientras esperábamos al guía y...
Resultaron ser los "voladores de Papantla". Es un cuento muy interesante. Si les interesa conocerlo, den click aquí.
Son 52 vueltas (13 cada volador) que significan el ciclo de fertilidad de la Tierra (52 años).
Unos videítos mostrando cómo es el ritual:
Esta es la calzada de los muertos. Atraviesa toda la antigua ciudad de Teotihuacán. A los lados hay un montón de altares y de otras ruinas. Se llama así porque allí encontraron un mundo de restos humanos.
La pirámide de la Luna. Pretendía simular la montaña que ven detrás. Las pirámides de Teotihuacán - a diferencia de las egipcias - no son tumbas. Esto hace que no sean huecas por dentro. Los habitantes de la ciudad, especialmente los sacerdotes, las utilizaban para sus rituales de adoración, fertilidad, etc., incluyendo sacrificios.
El grupo expedicionario. En la derecha, Leo el holandés, después Olof, mi jefe. La pequeñita es Margarita, el contacto de Leo en México y a la izquierda, la esposa de Leo que se aprovechó el viaje de Leo para visitar una escuela en Hermosillo (al norte del país) de niños autistas, que como que es su especialidad. Después se quedaron una semana más los dos visitando Veracruz. No sobra decir que a Leo lo contataron hace poco en la universidad, pero de no ser por eso, tenía planeado darse un sabático en México, que le encanta.
Figuras en las ruinas. Muchas serpientes, especialmente las emplumadas, representando a Quetzalcóatl, una de las deidades más importantes en las culturas de Mesoamérica.
Esta es la pirámide del Sol, vista desde ruinas de lo que eran los "apartamentos".
Pirámide del Sol.
Vista de la ciudad desde la pirámide del Sol.
El arqueólogo... típico, con sombrero texano.
El dios de Teoti-bacán.
Dentro del museo hay una maqueta, mostrando una reconstrucción de lo que habría sido la ciudad en sus "gloriosos".
Representación de Quetzalcóatl, dentro del museo.
Bueno, no sé si alguien recuerda a un compañero mexicano que tuve en el anterior corridor donde vivía. En todo caso se llama Manuel y es de Guadalajara, pero consiguió trabajo en Cuernavaca (al sur del D.F.) y pues me dijo que lo llamara cuando estuviera allá. El caso es que el sábado nos vimos y además coincidió que Braulio (el otro mexicano) estaba allá y le estaban haciendo una fiesta de despedida (consiguió trabajo en Copenhague). Caimos un rato, comimos, nos tomamos unos traguitos y después me cogió el jet lag (click aquí pa' los que no conozcan el término) y pues como a las 12 me fui pa'l hotel.
Igual quedamos en vernos el domingo también, porque - no me acordaba - Olof también fue su profesor, asíque lo quería saludar. Decidimos ir entonces a Xochimilco. Por la mañana, Olof y yo fuimos a caminar por el bosque de Chapultepec (reconozco que acabo de darme cuenta de qué no sé qué hice esas fotos) y después Manuel nos recogío y nos fuimos pa'l lago (Xochimilco).
Pa' los que no saben, el Valle de México era una zona lacustre. Los indígenas que allí habitaban, usaban el agua para transportarse y transportar sus bienes. Con la llegada de los españoles (y su "ignorancia lacustre"), vinieron obras de drenaje que acabaron con el sistema. Hoy queda muy poco y Xochimilco es un pequeño cuerpo de agua (muy sucia, por cierto), basicamente usada para el turismo. Turistas mexicanos y foráneos van a pasar la tarde allí en las trajineras (barcas empujadas por la gente, como con las góndolas en Venecia), las cuales era utilizadas en antaño para el transporte que les mencioné. En realidad los alrededores no son nada especial, lo bonito es ver ese mundo de barquitas coloridas y pues se le arriman a uno mariachis a venderle canciones o por hora (también marimbas), gente vendiendo comida y artesanías.
Algunas foticos:
Son un montón, estas barquitas, cada una con su nombre.
Olof, Manuel y una amiga suya, francesa, de la cual no recuerdo el nombre.
El embarcadero.
Trajineras.
Cominedo quesadillas, un arroz muy bueno y tortillas de maíz azul (buenísimas, las mejores).
Así es el panorama.
Qué pinta!
Las marimbas.
Los mariachis. Pues en realidad uno no tiene que pagar porque el marrano del lado paga y uno escucha jaja
Después estuvimos andando por el mercado de Xochimilco. Le di granadilla, níspero y guayaba a Olof y pues aunque no son muy expresivos que digamos, parecieron gustarle.
Después fuimos a un lugar que se llama Coyoacán. Es como una plaza muy bonita, con cafés y comercio. Allá están los museos de Frida Kahlo y de Diego Rivera, aunque no entramos.
Bueno, el resto de la semana estuve camellando. Volteando por toda la ciudad reuniéndonos con gente. Una anécdota: la mayoría de reuniones las concertó Margarita, el contacto de Leo en México. Hubo dos, sin embargo, que las conseguí yo desde aquí por medio del correo electrónico. Una fue con un instituto que trabaja para el desarrollo de políticas de transporte y mobilidad urbana. El otro fue con la secretaría de educación ambiental del D.F. Pues resultó ser una señora súper querida que nos consiguió una reunión con la comisión de manejo de residuos sólidos de la ciudad. La reunión fue en uno de los edificios del gobierno, así que me sentí como todo raro. No fue muy divertida porque me tocó ponerme de traductor (lo cual no es NADA FÁCIL), pero igual aprendimos mucho y quedamos con buenos contactos.
Ya el último día, decidimos ir a conocer bien el Zócalo (haga de cuenta la Plaza de Bolívar, en Bogotá) y pasamos por el mercado de artesanías la ciudadela. Yo quería comprar de todo, me imaginaba cómo gozarían mi mamá, mis hermanas y Marce con todo eso, pero era súper incómodo con Olof y Leo, bien desabridos, haciendo mala cara para que nos fuéramos. Si mucho se compraron un Sarape (click aquí los que no sepan qué es) y ya. Logré montar a Olof en una buseta y qué risa... Algunas fotos:
El Zócalo. Se supone que aquí se fundó la antigua ciudad de Tenochtitlán. La leyenda decía que el pueblo Azteca debía construir la ciudad donde un águila se posara con una serpiente cazada sobre un nopal (recuerdan el escudo de la bandera mexicana? Click aquí).
Debido al suelo fangoso (era un lago, recuerdan?), muchas partes de la Ciudad de México se están hundiendo. Esto se evidencia mucho en la catedral. Desde afuera se ve torcida y adentro hay un péndulo que muestra cómo se ha movido con el pasar de los años.
Hicieron como una loma de nieve artificial, de donde los niños se tiran en donas.
También hacían muñequitos de nieve. Les ponían ojos, nariz y bufanda.
Motos de nieve para los niños.
Olof en la buseta.
La buseta se varó. No alcancé a prender la cámara a tiempo, pero por supuesto, como en todo país latinoamericano que se respete, el busero es gordo y mostró la raya de la nalga (o toda la nalga?) cuando se bajó. Abrió el capó y algo movió. El caso es que arregló el daño y seguimos nuestro camino.
Uno de los almacencitos de mercado La ciudadela.
Bueno, ya de ahí siguió sufrir. Cogimos el taxi con mucho tiempo de anterioridad y el aeropuerto no queda tan lejos que digamos del hotel (ver mapa), los legendarios tacos del D.F. nos hicieron apretar las nalgas. El caso fue que llegamos a tiempo (el taxista nos estafó, por cierto) y pues después nos reímos del srtess.
Parece que el avión me esperaba con sorpresas. Pues primero, la señora del puesto de enfrente se empezó a reir como toda nerviosa. Al poco tiempo se arrimaron las azafatas, cual costurero de club, y empezaron a decirle que mostrara, que mostrara. Pues sí señores y señoras, aquel romántico individuo decidió proponerle matrimonio en pleno vuelo de México a Amsterdam (lo de romántico lo podemos discutir). Yo no me explico qué le ven a los lugares tan públicos. Se imaginan que le dijera que no? Que incómoda sería la situación, teniendo en cuenta que fue al principio del viaje, osea que tendría que sentarse mirando pa'l techo como 7 horas... Pues eso se llenó de azafatas, y ella les mostraba, por supuesto. Bueno, cada uno con su "cadacualada".
Después, pa' rematar el viaje, Olof me va diciendo "Santiago, no me siento bien, creo que me estoy desmayando". Pues brinqué por encima del asiento y llamé a una azafata. Llegaron a preguntarle el nombre y todo eso y el hombre a duras penas respondía. A lo película, por el altavoz llamaron a un doctor y al final decidieron ponerle oxígeno (a pesar de que ya se llamaba Olof click). El caso es que viajó el resto del vuelo con una máscara y una pipeta al lado.
Bueno, llegamos sin problema y afortunadamente llegaron las maletas, aforadas desde México.
En general, el viaje estuvo muy interesante. Aprendí mucho y pues obtuve buen material para mi proyecto. Igual siento que necesito más tiempo en la ciudad y sin necesidad de ponerme a traducir cosas, lo cual entorpece mi trabajo. Estoy seguro de que tendré que regresar y quedarme por más tiempo.
Ya en Linköping de nuevo, tuvimos lo que llama "julbord". Es una cena navideña. Bastante abundante, un montón de comida. Muy sabrosa. Después nos fuimos a hacer una "actividad sorpresa". Nos llevaron a un lugar en donde enseñan a hacer cerámica en torno. La verdad es que no me fue del todo mal, aunque no es nada fácil. No puedo decir que lo que me salió era exactamente lo que quería hacer, pero quedó con forma y utilizable, por lo menos. Algunas fotos de tan especial momento:
Carolina y Sara intentando salir con alguna forma decente.
No había mas delantales...
Caroline y Nisse.
A Per le dio envidia de mi delantal.
El resultado final, que ahora es una hermosa coquita llena de coffe delight para mis visitantes a la oficina.
Nisse intentándolo.
Por último, fotos sueltas:
Esa misma semana, Anton viajó a México de vacaciones. Decidimos adornar su letrerito...
Recuerdan que les he contado del sueco asqueroso que mantiene la cocina vuelta un desastre? Bueno, creo que no les he mostrado fotos. La verdad esto no es nada, comparado con como ha estado en otras ocasiones:
Siempre hay platos sucios y lo peor, comida en el lavaplatos. Los suecos suelen usar el estereotipo de "mañana, mañana" para con los españoles y los latinoamericanos. Pues yo nunca he conocido a alguien más "mañana" que este sueco hp!
Esta es su alacena. Las cosas se caen, tiene pegotes y regueros de toda clase. Todo lo embute ahí como puede. He visto papas con raíces y cosas podridas ahí.
Y esta es la belleza de nevera que me toca compartir con él. Algunos detalles:
1) Miren el "piso". Se mantiene lleno de regueros y mugre.
2) Mi espacio es el de más arriba.
3) Los bananos no eran míos. Esto para decir que cuando no tiene espacio por su desorden, usa el mío. Debo reconocer que el mío está muy vacío, pero es que se acercaba mi viaje. Igual me las arreglo para acomodar todo ahí.
Es tan conchudo, que en estos días me dí cuenta de que corrió la parrilla un espacio para arriba. Abusador!!
Bueno, sólo es cuestión de tener un poco de paciencia. Ya casi me cambio de lugar (no he encontrado, y voy a esperar a que Marce venga y ahorrar unas coronillas en el proceso).
Por cierto! Para los que no sepan, a Marce ya le dieron la visa. Por ahora, se va a quedar un tiempo más trabajando para la alcaldía y esperamos que a mediados del año estemos juntos por aquí.
Esperen pronto el siguiente boletín con historia de mi estadía en Colombia. Este se me alargó mucho.
Se les quiere mucho y me alegró mucho verlos por allá. Espero que nos veamos nuevamente pronto. Por ahora, a empezar a empacar, porque esta semana viajo a El Cairo (sufre el pela'o).
Les dejo un regalo, una artista sin precedentes:
Un besote a mis dos muñecas!
También a Nico, Lucas y Ana Lucía!! Por supuesto a Antonia (que ya la conocen) y a Tomás... pero es que no he llegado allá... esperen el próximo boletín y les cuento.
Saludos a todos y feliz año nuevo (un mes después).
Sancho.